¿Por
qué los chicos no quieren leer?
¿Qué libros proponerles?
¿Cuándo surge la afición por la lectura?
¿Cómo hago para fomentarla?
Éstas son algunas de las preguntas más comunes que se escuchan en el ámbito escolar. El
objetivo fundamental de esta guía es reflexionar sobre ellas para encontrar las
estrategias y las actividades adecuadas con el fin de proponer la lectura en la escuela.
Las obras de ficción son ideales no sólo para desarrollar el placer por la lectura y la
imaginación sino también para potenciar la comprensión lectora en todos los niveles, ya
que en ellas encontramos todo tipo de textos: narraciones, descripciones, diálogos,
explicaciones, etcétera.
¡¡¡Leé!!!
No es la manera. Acuérdese de cuando usted era alumno. Cuestiones como amar,
soñar, vivir o leer no admiten órdenes. Frases como "hay que", "tendrías
que" o "tu obligación es" nunca deberían utilizarse en estos casos.
Cuando a los chicos les gusta algo, se les hace muy llevadero y los libros también pueden
ser tan entretenidos como la televisión.
La lectura es un placer y su tarea como docente es acompañarlos a descubrir ese placer
que ofrecen los libros.
Ayudarlos a comprender que la lectura no constituye una pérdida de tiempo, ni tampoco
necesita de un gran esfuerzo.
Mucho mejor que obligarlos, entonces, será que intente entusiasmarlos.